La idea surgió en marzo en la búsqueda de una mejora en la ventilación dual que se estaba implementando como recurso de emergencia en varios países afectados a la sobrecarga del sistema de salud.

En estos casos no se contó con un dispositivo pensado y diseñado a ese fin, con lo cual se perdían capacidades del equipo y existía un riesgo de que un paciente contamine con patógenos al otro.

Nos pareció importante tratar de ampliar las capacidades de los respiradores que están en stock y los que se van a producir, para dar una respuesta en un tiempo corto; la situación que planteamos es el caso de un desborde”.

Esta opción le dá al Estado una cierta flexibilidad de manejar el stock de respiradores con racionalidad.

La producción no es muy sofisticada, es ensamblar en un ambiente limpio con condiciones de higiene. Esto podría rápidamente estar en los hospitales”, confía Artana.

El dispositivo se diseñó, explica el ingeniero, teniendo en cuenta que sea universal, y pueda usarse en cualquier equipo independientemente de qué modelo esté disponible.

Se basaron en los lineamientos que desde los Estados Unidos lanzó en abril la FDA (Food and Drugs Administration).

También cumple con normas que fijó la SATI (Sociedad Argentina de Terapia Intensiva), que explica los requerimientos mínimos que tiene que tener un dispositivo que ventile en una condición de emergencia como la actual”, amplía.

El desarrollo cuenta con tres válvulas que regulan lo que se conoce como presión de pico y residual.

Por un lado, dos válvulas se ocupan de regular la presión de pico (provocan una caída de la presión entre lo que marca el respirador y lo que llega a la persona).

Y por otro lado, una tercera válvula, conocida como ‘de umbral’ o ‘de PEEP’, actúa sobre las presiones residuales: uno de los pacientes recibe el valor que se fija en el respirador y el otro, con la válvula especial, un valor modificado.

Lo que hacen los médicos además es observar con manómetros [aparatos que miden la presión] qué presión que les llega al paciente a lo que se suma lo sensado por el respirador”, explica y agrega:

Esto incorpora una curva de aprendizaje para los médicos, que observamos que al cabo de unas horas ya pueden capacitarse y familiarizarse con el equipo”.

Fuente: Noticias de la Ciencia

Tomado de: PDM

Califique nuestro contenido
[Total: 0 Promedio: 0]
Compartir en:
Ing. Evelio Carmenate Cisneros

Por Ing. Evelio Carmenate Cisneros

Especialista Superior de Salud en la Dirección de Informática y Comunicaciones del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *